Cómo mantener seguro tu monedero móvil

¿La banca móvil pone en peligro tu privacidad personal y la seguridad de tus cuentas? A medida que millones de usuarios recurren a la comodidad para realizar pagos y acceder a sus cuentas bancarias, esta pregunta se hace cada vez más pertinente.

Los defensores de los consumidores señalan el aumento de las amenazas, que van desde nuevas formas de malware dirigidas a tu smartphone hasta aplicaciones que espían tus patrones de gasto e incluso leen tu libreta de direcciones.

¿Sabías que los monederos móviles que funcionan como sistema de pago electrónico, tales como Globepax, si se utilizan correctamente, pueden ser incluso más seguros que el uso de tarjetas físicas para realizar transacciones? Los monederos móviles también pueden ser muy cómodos, ya que almacenan toda la información financiera necesaria para realizar compras directamente en el teléfono.

​​Cómo funcionan los pagos digitales

Una vez que añadas una de las aplicaciones de pago a tu dispositivo móvil, como un smartphone o un reloj, y cargues la información necesaria, estarás listo para empezar a utilizarla. Cuando inicias un pago, tu dispositivo interactúa con el terminal de pago de un comerciante de una de las dos formas siguientes: mediante transmisión magnética segura (MST) o comunicación de campo cercano (NFC).

Los dispositivos de Apple y Android utilizan MST, mientras que los de Samsung utilizan ambas. Estas tecnologías transmiten la información de tu tarjeta al terminal de pago directamente, sin necesidad de pasarla o introducirla en un lector de tarjetas.

Recomendaciones para mantener la seguridad

A pesar de que los monederos móviles están diseñados para ser seguros e incluso más difíciles de comprometer que las tarjetas físicas, los usuarios pueden exponerse a riesgos si no toman las precauciones adecuadas. Aquí tienes algunos consejos:

  • Vincula los pagos por móvil a una tarjeta de crédito. Independientemente de que pagues agitando un teléfono inteligente, utilizando un navegador web, un código rápido o un mensaje de texto, el comerciante acabará pagando con una tarjeta de crédito, una tarjeta de débito o a través de su factura telefónica cuando el cargo se añada a su pago mensual. Las leyes federales ofrecen la mayor protección al consumidor para las tarjetas de crédito, así que cuandos tengas la opción, vincula cualquier cuenta de pago por móvil a una tarjeta de crédito. Eso te da la posibilidad de disputar los cargos fraudulentos antes de que se paguen.
  • Protege tu smartphone con una contraseña. Y no lo hagas con una «contraseña», un «1234» o cualquier otra que sea muy fácil de adivinar. Si accedes a tu correo electrónico y a tus cuentas bancarias a través de tu teléfono móvil, haces que esas cuentas sean vulnerables a cualquier ladrón si no proteges el acceso al dispositivo con una contraseña difícil de obtener.
  • No utilices el Wi-Fi público para acceder a datos o sitios sensibles. Lo sabes, ¿verdad? El Wi-Fi público es sólo eso: público. A menos que quieras que alguien mire por encima de tu hombro tu saldo bancario, no utilices el Wi-Fi de McDonald’s o de parques públicos o salas de aerolíneas para comprobarlo. Todos tus datos pueden ser robados.